Ética refranera

Cometía las mayores atrocidades con la conciencia muy tranquila. Si se sentía en deuda robaba a un político para obtener 100 años de perdón.


Fase 1

-¿Otra vez está el gato sobre mi computadora?- grito el presidente.

Saltó del teclado y huyó a la sala. El troyano ya estaba instalado.

 


Arrástrame al infierno

-Cariño, ya dime, ¿dónde vamos?

-A un mitin político.

-Hay formas menos dolorosas de pedir el divorcio.


Tarot

– ¿Quién ganará las elecciones?–preguntó a la adivina.
Dejó las cartas a un lado molesta.
-¿Quién va a ser? Los bancos y las multinacionales.